OTRO FLAGELO MÁS PARA NUESTROS NIÑOS
El abuso sexual es una de las formas de maltrato infantil más graves y difundidas a nivel mundial. Pese a que Colombia hace parte de los países con mayores índices de afección sobre esta problemática, no se tienen cifras claras de su incidencia ya que es un flagelo que aumenta en la clandestinidad.
En Pamplona, Norte de Santander, son pocos los casos registrados sobre abuso sexual infantil, sin embargo no puede descartarse que se estén presentando hechos aislados, pues está comprobado que gran parte de la población afectada no siempre se atreve a informar tales situaciones bien sea por temor al rechazo, o por la ingenuidad de los menores para reconocer en qué momento están siendo abusados sexualmente, por esto se evidenció la importancia de plantear un proyecto de estrategias comunicativas que fomente la prevención, motivación y participación de la población infantil hacia el reconocimiento y denuncia de casos de abuso sexual.
De otro lado, también se destaca que las únicas victimas del ASI (Abuso Sexual Infantil)no son sólo los niños y las niñas; los padres, los hermanos y otras personas cercanas también se ven afectados, una característica muy distintiva de este proceso es la confusión y la dificultad para actuar adecuadamente garantizando la protección de los infantes, por consiguiente muchos padres no saben como actuar ante un abuso sexual, ni como prevenirlo, razón por la cual es necesario tener en cuenta a los padres de familia para orientarles en el reconocimiento y afrontamiento de dicha situación; Otras víctimas de este proceso abusivo son los maestros. Estos profesionales, en ocasiones sin el conocimiento, ni las herramientas teóricas y prácticas necesarias, deben actuar para la protección del niño (a) victimas del abuso sexual. Los sentimientos de incapacidad y de responsabilidad se unen y se agudizan cuando las acciones que están disponibles son insuficientes para detener el abuso y garantizar dicha protección. En el caso de los docentes es necesario que estén capacitados para enfrentar tal problemática ya que hacen parte esencial en la formación de los menores.
La mejor forma de evitar que este tipo de problemática aumente, es implementando actividades como talleres de formación en los colegios, a partir de los cuales se fomente una cultura de respeto y valores sobre la salud sexual y reproductiva de los individuos.

